Made in Spain

Me están llegando estos días bastantes mensajes y publicaciones en redes donde se anima a la gente a consumir productos españoles para ayudar a reflotar la economía nacional. Gran consejo, pero ¿no llega quizá un pelín tarde?

Supongo que más vale tarde que nunca, pero ojalá hubieran reaccionado antes todas estas personas que con tanta convicción animan ahora a la compra “made in Spain” cuando, por ejemplo, nuestra industria textil o de calzado se iba a la quiebra por la entrada en el mercado español de la competencia china, que entonces nos parecía lo máximo, porque era buena bonita y barata…

O simplemente hace unas semanas, antes de que el virus entrase en nuestras vidas y monopolizase nuestros televisores, cuando uno iba a la frutería y se llevaba bananas africanas en lugar de plátano de Canarias, que estaba algo más caro que la alternativa.

Llevamos décadas vaciando nuestros bolsillos en las arcas del extranjero, comprando simplemente “barato” sin siquiera pensar si detrás de nuestra compra hay trabajo esclavo, fertilizantes tóxicos o competencia desleal. Eso no nos importaba, al menos, no hasta ahora.

Ahora vemos cómo la economía de nuestro país se hunde porque nadie consume, porque hemos echado el freno al desenfreno, y ahora sí, toca salvarla y comprar el “made in Spain”.

Hace algunos años necesitaba un par de zapatos. Más o menos “de vestir” pero tampoco demasiado elegantes, algo versátil, más bien. Me puse la meta de comprar calzado español, me armé de valor y paciencia y me lancé a la ruta de las zapaterías esperando no tardar mucho en encontrar lo que buscaba. Fueron más de diez los establecimientos que visité sin comprar, no porque no hubiera zapatos como los que quería, sino porque ninguno estaba hecho en España.

Después de horas buscando al fin los encontré, un poco más caros (tampoco nada abusivo), seguramente de más calidad. Made in Spain.

Comentándolo con gente en esos días, me miraban como si fuera una extraterrestre.

Es verdad que no podemos levantarnos mañana y cambiar por arte de magia nuestras costumbres, pero si algo nos hemos demostrado en estos días de encierro, es que podemos afrontar realidades nuevas sin morir en el intento.

Volver al “made in Spain” es una gran actitud, pero si queremos ya bordarlo, pensemos también en el “hand made”, porque no nos engañemos, un país que vive de su consumo interno no está bien encarrilado hacia un crecimiento sostenible. Empezar a disfrutar de lo hecho por nosotros, y sentirnos orgullosos de descubrir nuestras capacidades ocultas, es uno de los mayores placeres que esta nueva era “post – virus” nos puede aportar.

Si fuéramos más conscientes del super poder que tenemos simplemente por elegir lo que consumimos, o ¡elegir no consumir! ¡Es el poder más grande que puede tenerse!

En la foto, etiquetas encargadas por mi madre para coserlas a sus numerosas obras de corte y confección cuando era más jovencita…. Jamás he tenido vestidos más bonitos ni más duraderos que los que me hacía mi madre. Jamás.

Publicado por Maite Catalá

Buscando la forma de poner entre todos más sentido común y MAS AMOR en este mundo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: