Una mano como la de Abu Kanu

Hoy quiero confesar que soy una de esas personas ingenuas que en tiempos de confinamiento llegó a pensar que esta pandemia nos cambiaría para bien.

Mis esperanzas tenían su razón de ser: en esos días veíamos cómo de repente conocíamos los nombres de nuestros vecinos, nos ofrecíamos a realizar las compras ajenas, tendíamos la mano a los más vulnerables de nuestra vecindad e incluso de más allá de nuestras fronteras.

Una pequeña llama de espíritu comunitario arrojaba entonces luz sobre el miedo a la muerte, a perder el trabajo, a la soledad.

Pero pasaron los días y aunque algunas de estas llamas siguen vivas, nuevas sombras se han instalado entre nosotros. La pandemia ya es problema de todos – aunque afecte a unos mucho más que a otros – y hemos pasado de la solidaridad renacida al “cada palo que aguante su vela” en cuestión de unos meses.

El pésimo ejemplo de nuestra clase política que, lejos de eliminar diferencias por el bien común, se empeña en marcar distancias y huir de acuerdos, parece haber contagiado a la sociedad (¿o ha sido al revés?).  

La era del covid nos está volviendo tristes, intolerantes y egoístas. Justo lo contrario de lo que esperaba allá por el mes de Abril.

Me pregunto qué es lo que me hizo pensar en ese momento que saldríamos reforzados de algo así, y creo que la respuesta se encuentra, como siempre, más allá de nuestras fronteras.  Tanto en América Latina como en África, lejos de ciudades ruidosas y de sociedades consumistas he conocido a un ser humano que sabe aceptar las desgracias y renacer de sus cenizas, sabe que uno no gana si no ganan los demás. Que la lucha es común, o no es lucha.

Por eso, cuando mi amiga Adriana, misionera clarisa en Sierra Leona, me habló hace unos días del caso de Abu Kanu, mi pequeña llama de esperanza volvió a prender.  

Abu es lo que ellas llaman “una estrella”, que es el apelativo cariñoso que reciben aquellas personas a las que tienen la oportunidad de apoyar con algo decisivo en sus vidas. Durante el confinamiento, las estrellas fueron familias extremadamente vulnerables que no tenían acceso a la alimentación, en otras ocasiones, las estrellas son enfermos sin acceso a cobertura sanitaria, gente cuya vida depende de una cirugía que no se pueden costear, y a veces se trata de personas que, aun viviendo en la pobreza, han demostrado una especial capacidad de superación. Abu pertenece a este último grupo, y estudia medicina en la universidad gracias al apoyo que las clarisas reciben con su “fondo para las estrellas”, constituido 100% por donaciones de particulares.  

Todo empezó con una carta que Adriana recibió de Abu en mano, invitándola a una reunión en su aldea.  Era una invitación formal a un evento público en el cual se iba a documentar, gracias a la mediación de Abu y otros jóvenes de la aldea, un “tratado de paz” en el que dos clanes históricamente enfrentados por la propiedad de unas tierras llegaban a un acuerdo y con él al fin de una larga hostilidad entre hermanos.

El segundo punto era la entrega de material escolar.

“Somos conscientes de que en nuestra aldea hay muchos niños en situación de extrema vulnerabilidad, algunos son huérfanos, con grandes dificultades para ir a la escuela. Por eso, entre un grupo de amigos, hemos ido aportando parte de nuestro “dinero para comer” y hemos podido comprar bastantes cuadernos, lápices y materiales para ellos”.

El de Abu no es un caso aislado.

Adriana me habla con frecuencia de otras “estrellas” que multiplican en sus comunidades las ayudas recibidas. Y así la solidaridad se va tejiendo poco a poco, como una red que acaba conectándonos a todos.

Es curioso, pero dentro de mí hay una firme creencia de que este mundo de prejuicios, odios, y miedo al otro en el que estamos viviendo tiene aún una tabla salvavidas a la que agarrarse. Esa tabla es la otra parte de la humanidad.  Esa de la que aún tenemos tanto que aprender. Esa que sabe tender la mano al prójimo sin prejuicios, sin condiciones.  

Esa que prefiere ceder para alcanzar la paz. Una mano como la de Abu Kanu.

https://www.clarisassierraleona.org/

Publicado por Maite Catalá

Buscando la forma de poner entre todos más sentido común y MAS AMOR en este mundo

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